Cautiverio

Promesas como armas
que el tiempo se encarga en detonar.
Promesas como anzuelos
de otro cautiverio en soledad.


En libertad,
mi soledad es brisa,
es aire,
es andar sin más ilusiones
que las propias,
de un presente mío
y algún futuro delirante,
egoísta.


En compañía, una vez más,
la soledad es jaula.
Es volverme adorno.
Trofeo que junta polvo.
Joven y anciana.


¿Y si vuelvo a irme,
dejarás que me vaya?


¿Ya estaré lo suficientemente rota
como para que, esta vez,
retenerme no te resulte estimulante?


¿Y si ya no tengo fuerzas ni para irme,
entonces me soltarás?


¿Y si exploto?
¿Y si me convierto en el tiempo?
¿Y si detono las armas de tu maquinaria?


¿Y si me vuelvo fugitiva?
¿O villana?


¿Y si…?