Destellos

La ilusión de un gran amor
tampoco ha muerto.


De pronto,
la luz,
la calma.


Como una cálida mañana de otoño,
donde me pierdo
en los colores ocres de las hojas
y en el compás de la luz del sol.


La danza lenta
de las hojas que se preparan para caer
y dar lugar a lo nuevo.


Es al fin el fin.
Es al fin la paz.


Luego de un verano
de invierno interior,
de tormentas de fuego.


Es al fin, el fin.