El umbral
De aquel gorrión enjaulado
su canto alegre
ya no se escucha.
Su plumaje opaco,
ante falsas promesas del cielo,
hoy es polvo contra los barrotes.
Su muerte:
el umbral,
el trasmutar.
De las cenizas del gorrión
nace un lobo hambriento,
voraz.
Solitario.
Feroz.
Siniestro.
Donde hubo miedo, hay instinto.
Donde hubo jaula, hay noche abierta.
Donde hubo pérdida:
sed de mundo.