Sin Título 2
Nada de eso fue real.
Lo repito como un mantra,
en voz alta, en un murmullo suave y reiterativo.
Nada de eso fue real.
Fue una fantasía ideada para gobernar-me,
someter-me, poseer-me.
Nada de eso fue real.
No he perdido nada: he vuelto a ganar-me.
Nada de eso fue real.
Nada de eso fue real.
Nada de eso fue real.