Utopía de un final

A veces las cosas terminan mal
Y uno simplemente hubiese querido terminarlas con un gracias.


Gracias por haberme hecho recordar
Mi capacidad de amar.
Gracias por haberme hecho sentir
Lo que solo cuando se ama se siente.


Gracias por haberme hecho reír
Y mirarme como si mi risa fuera tu felicidad.


Gracias por entregarte frágil
En cada beso y cada abrazo.


Gracias por las horas eternas
De felicidad fugaz, pero de la más plena.


Gracias por recordarme que aún podía amar
Con la ingenuidad y la pureza de un primer amor.
Con la intensidad y el deseo de los años jóvenes.
Con la tolerancia y la paciencia de la vejez.


Amor adolescente, joven y adulto.
Amor único, amor lúdico, amor trunco.


Aunque nunca leas esto. Gracias.